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Pruébatelo y, si te queda bien, lúcelo.


"No sé cómo aprender." ¿Cuál es mi estilo?



¿Os suena esta pregunta? ¿Os la habéis hecho alguna vez? En la primera clase siempre digo que responderla es la parte más difícil. No todos sabemos qué técnica se ajusta mejor a nuestras necesidades en cada momento o al idioma que estamos aprendiendo.


Aprendemos de una forma diferente y usamos herramientas diversas y, además, tu estilo y el mío no tienen por qué ser iguales.


Hay gente que aprende solo de oídas y le basta con oír el idioma en la calle, escuchar música o podcasts, ver películas o charlar con los vecinos; otros necesitan tomar notas en clase, hacer frases, escribir textos o crear historias; también quienes aprenden leyendo, analizando la gramática y el vocabulario y se preguntan siempre el porqué de esto o aquello.


Algunos, desarrollan habilidades y llegan a combinar diferentes estilos de aprendizaje. Me pongo yo como ejemplo en la actualidad y con los idiomas que estoy estudiando. Quizás esto os ayude a entenderlo mejor.





Francés: Practico con mis colegas en clase de conversación una vez a la semana aproximadamente. Eso me ayuda a mantener el idioma activo y que no se oxide. Me gusta leer noticias, escuchar música y ver pelis en versión original.


Italiano: Intento dedicar una hora semanal a estudiarlo. Aunque tengo un nivel muy básico, entiendo bastante y puedo mantener conversaciones simples, pero es fundamental para mí tomar notas, escribir textos con el vocabulario que acabo de aprender y hacer ejercicios para conocer bien las diferencias con el español, que es mi lengua materna en este caso.


Alemán: Acabo de empezar y me parece un idioma dificilísimo. Necesito tomar nota de todo, escuchar la pronunciación del vocabulario nuevo, repetirlo una y mil veces y hacer frases simples con las palabras nuevas. Tenía mucho miedo a reservar mi primera clase, pero soy consciente de lo importante que es para mí tener a una persona que me guíe, así que confiaré en el buen hacer de mi profesora.


Inglés: No lo estudio, pero el contenido audiovisual me ayuda a seguir mejorando y hablando mejor. Tengo claro que hay que mantener activo el idioma sea como sea.


Polaco: ¡Domino a la perfección el vocabulario infantil! Si quieres saber cómo se dice cangrejo, búho o ardilla, ¡pregúntame!


Chino: Lo tengo olvidado. Oxidado totalmente. Eso sí, si quieres comer en un buen restaurante, ¡vamos! Yo me encargo de pedir todos los platos.


¿Qué os quiero comentar con esto? Es muy simple: No hay un método. No hay una solución mágica, ni tampoco una única motivación para aprender. Sin embargo, sí hay una multitud de opciones y herramientas que pueden ayudarnos a no perder el hilo y a mantener el idioma activo regularmente.


ES LA PARTE MÁS DIFÍCIL Y LA MÁS IMPORTANTE.

¿Qué pasa si no practicamos regularmente? Siguiendo las metáforas del mundo de la costura, "el idioma se deshilacha". Va perdiendo forma.



¿Os ha pasado alguna vez que se os olvida vuestra lengua materna? A mí esto me llegó a pasar en China. ¡Quién lo diría!


Este año os habéis propuesto objetivos nuevos, pero compartís uno: seguir mejorando, practicando y perfeccionando. ¿Cómo lo hacemos?